Consejos de un servicio integral de mudanzas

Afrontar mudanzas constituye un proyecto que merece una planificación detenida. En este sentido, vale la pena contar con empresas solventes. Firmas que se hayan encargado de traslados locales, pero también de mudanzas nacionales e internacionales.

En primer lugar, hay que destacar dos premisas básicas. Por una parte, es necesario tener una previsión suficiente, como se verá, a continuación. Por otro lado, durante todo el proceso de la mudanza, se debe tener una actitud abierta y flexible.

El proceso de la mudanza puede comenzar con las primeras organizaciones de enseres. No es mala idea facilitar las tareas a la empresa de mudanzas y hacer listados de los objetos de la casa. Incluso, es posible diferenciarlos con pegatinas de colores, de manera que se identifican con estancias concretas de la casa (dormitorio, cuarto de baño, cocina, etc.). Otra ventaja de llevar a cabo esta primera coordinación consiste en que se puede hacer un repaso de los objetos que ya no se necesitan y aprovechar para desecharlos.

Tras esta fase previa opcional, el concurso de la empresa de mudanzas empieza cuando se realiza el contacto con ella (posteriormente, se puede producir la inspección técnica). Es vital que este se produzca con una importante antelación. Por lo menos, tres semanas o meses antes de que se lleve a cabo la mudanza. En este sentido, hay que tener en cuenta que hay meses en los que el calendario está repleto de mudanzas (finales de junio, julio y agosto,) y otros que pueden considerarse temporada baja (octubre, febrero y marzo). Asimismo, hay que evitar, en la medida de lo posible, los viernes, festivos, finales de mes y vísperas de puente. Resulta obvio que son jornadas en las que hay altas posibilidades de quedarse sin fecha libre.

Además, otra gestión fundamental es la relacionada con las zonas de aparcamiento y acceso a la casa. Resulta una cuestión complicada, por razones de espacio y densidad de población, por ejemplo, en mudanzas en Madrid o mudanzas en Barcelona. Se trata, como otros de los trámites de las mudanzas, de planificaciones que influyen tanto respecto al domicilio de origen como al de destino de los enseres. Hay que desconfiar, por otra parte, de las empresas que no se hagan cargo de estos trámites y pretendan dejarlos en manos de los particulares. Hay muchas posibilidades de sanción por parte de las autoridades locales y de que se pare la mudanza si  no se tramitan los permisos correspondientes en tiempo y forma  en caso de ser necesarios.
La utilización de elevadores también constituirá un servicio adicional vinculado a la recogida y entrega de enseres, de la misma manera que la elección de materiales para el embalaje.

La contratación del seguro de responsabilidad civil y a todo riesgo , igual que los servicios adicionales, se puede personalizar, ya que es posible pactar las coberturas oportunas con la empresa.

En este sentido, todos los servicios contratados en Grupo Amygo se detallan en el presupuesto de su mudanza.

También hay que tener claro, desde antes de la mudanza, que las empresas de mudanzas no realizan diversos trabajos propios de los albañiles, electricistas o fontaneros (atornillar en paredes, conectar lámparas y tuberías, etc.).

Durante el día de la mudanza, se podrá comprobar si estas recomendaciones han surtido efecto. Mantener a los niños alejados de las actividades de la mudanza también es un consejo recurrente. Evita peligros y que perturben la libertad de movimientos de los operarios.

Antes de despedirse del equipo que ha realizado el trabajo, hay que echar un vistazo final, para que nada se quede por recoger. El último trámite implica cerrar las ventanas, las puertas, la luz, el agua y el gas.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *